Actualizado:
05 diciembre 2016
13:46
Dany Vilaplana

106.500 razones

| 23-03-2016 | facebook twitter

Deben ser los 106.500 euros que cuesta el cuerpo técnico la única razón de suficiente peso que mantenga a Palop y sus cuatro ayudantes en su puesto. Liquidar esa cantidad de dinero, por cierto la más alta de la historia del club además de la más numerosa, se antoja como el principal freno para que la SAD no haya buscado un revulsivo para tratar de dar un giro de 180 grados a la actual situación porque a este paso ni la clasificación para la Copa parece segura.

El desastre sería mayúsculo, no solo económico sino también social con una afición cada vez más desengañada viendo que su equipo no le gana ni al Tato fuera de casa. Recordemos que con esta misma dirección el Alcoyano cayó eliminado a las primeras de cambio en la Copa ante un Tercera División y en el Collao. Entonces se consideró un accidente. Ni siquera ha sido capaz de ganar fuera de casa a la Selección Valenciana Amateur, que encima le metió cuatro goles en un amistoso. Otro error de cálculo.

Técnicos como Paco López o Asier Garitano, que al igual que Palop práctiamente aún llevaban la L de novatos cuando se hicieron cargo del banquillo del Alcoyano, no tuvieron la prerrogativa que está gozando el de L’Alcúdia. Los dos se fueron por la puerta de atrás acumulando bastantes más méritos de los que mantienen al exguardameta internacional como técnico blanquiazul. Ni por asomo es la misma vara de medir que liquidó a ambos, ni empujó a David Porras a renunciar al año que le quedaba de contrato o que llevó de patitas en la calle al mismísimo Óscar Cano.

Seamos serios pero a Palop se le empieza a ir de las manos la situación. No sé a quien convencerán otra semana más esas declaraciones de que tiene un equipo con buenos chicos y que se dejan todo lo que tiene en el campo. Faltaría más.

Decir eso en octubre, incluso en noviembre, podría colar pero estamos a mediados de marzo, quedan siete partidos y aún seguimos dándole vueltas al sexo de los ángeles. Que se mire en el espejo del Lleida, que fue a Badalona y se volvió a casa con los tres puntos.