Actualizado:
03 diciembre 2016
13:13
Locos por... | 15-05-2016 | facebook yahoo twitter

Cero, un vino cercano sin sulfitos

Para recordar los sabores de hace 50 años, ideal para maridar con un plato de "sang amb ceba"

Cuatro veces me dijeron que no me llevase este vino a casa en la tienda donde lo compre, y las cuatro dije que me arriesgaba y se venía conmigo. Me sentí como cuando tus padres te dicen que no hagas una cosa y tú, cabezota, decides hacer aquello que te dicta el corazón y al final fue todo un acierto.

Cero es un vino sin sulfitos. Para aquellos que no lo sepan, el sulfuroso es un producto usado ya en época romana como conservante y en el caso de los vinos nos permite mantenerlos durante más tiempo en plenas facultades y evitar su oxidación.

Muchos productos congelados o envasados llevan sulfuroso. En el caso de los vinos en el 99’99% de ellos se utiliza y por eso pone en la etiqueta “contiene sulfitos”. Sin saberlo, mucha gente es alérgica al sulfuroso y por eso puede asociar el beber vino con malestar general, mareos… La cantidad de sulfuroso en un vino es mayor cuanto peor calidad tenga este vino y a medida que más natural y mejor se trabaje en el viñedo, menor cantidad de sulfuroso necesitará para conservarse y no oxidarse con el tiempo.

¿Entonces por qué Cero puede salir al mercado sin añadirle sulfuroso y no oxidarse? Por un lado porque es un vino joven y los vinos jóvenes se supone que no deben beberse más allá de su primer año de existencia. Y por otro lado, Cero tiene una acidez muy marcada, señal de frescura que es otro conservante natural.

Bodegas la Encina se sitúa entre Villena y Almansa, unos viñedos que veo cada vez que bajo a Alcoy, ya que están situados junto a la carretera de la A31. Con una filosofía de vinos naturales y ecológicos son capaces de crear auténticas maravillas.

Es un vino muy fresco, suave, con mucha fruta roja en nariz y que en boca se bebe con mucha facilidad. Aún así es muy diferente a cualquier vino al uso que podamos probar, hay que saborearlo sin prejuicios, es algo diferente, sorprendente y que nos hará conocer cómo sabía el vino hace 50 años.

Salud!!!

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