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11 diciembre 2016
08:55
Floreal Moltó

El Fernando Reig, en ‘offside’

| 26-07-2016 | facebook twitter

El ayuntamiento de Alcoy ha anunciado que el puente Fernando Reig estará cerrado algunos meses a partir de septiembre, para reforzar, reformar o no se sabe muy bien qué, su plataforma y probablemente también los tirantes que la sostienen. O sea, que con apenas veintinueve años y tres meses de servicio, el puente ha quedado en “offside”, una voz inglesa que cualquier aficionado al fútbol sabe que quiere decir que el puente está en fuera de juego. Y un servidor, que no entiende de ingeniería, ni de puentes, tampoco acaba de entender muy bien porqué en tan poco tiempo el puente más moderno que tenemos en Alcoy, construido por el ingeniero madrileño José Antonio Fernández Ordóñez e inaugurado a bombo y platillo y con fuegos artificiales ante un ministro de Obras Públicas y miles de ciudadanos boquiabiertos ante tanto lujo y esplendor socialista, el lunes 27 de abril de 1987, que en apenas cuatro días haya quedado un poco para al arrastre.

Al parecer, el tablero central del Fernando Reig, con 240 metros de longitud, plataforma de piezas de cemento prefabricado sostenidas por una serie de tirantes que parten de una pilastra central de casi noventa metros de altura, pilastra que durante su construcción durante las veinticuatro horas del día provocó no pocas protestas y alguna carta al director del desaparecido CIUDAD porque los potentes focos nocturnos molestaban a los ciudadanos cuyas viviendas daban hacia este lugar. Pues parece que también estos cables van ser retocados, reforzados o no sabemos muy bien lo que les van a hacer a estos espectaculares tirantes que tanta singularidad y modernidad le dan al paso elevado, obra de la que tan orgullosos estábamos los alcoyanos.

El Fernando Reig lleva varios meses con la mitad de su plataforma en obras y ahora va ampliarse el tiempo que se necesita para volver a entrar en servicio. Es éste el primer caso que un gran puente alcoyano tiene problemas de construcción porque el Viaducto de Canalejas, inaugurado el 27 de abril de 1901 pero fue totalmente desmontado y su plataforma ampliada tres metros. Se puso de nuevo en servicio en octubre de 1985. En cuanto al resto de nuestros puentes importantes, Reina Cristina, San Roque y Benisaidó recibieron ampliación de sus aceras mientras que el del guitarrista José Luis González, puente por el cual debió pasar el nonato ferrocarril de Alcoy hasta Alicante, también fue ampliado a comienzos del presente siglo.

Decía uno no entender muy bien porqué en tan pocos años el necesario puente, considerado como una de las mejores obras de ingeniería de finales del siglo pasado, ha quedado fuera de servicio. Fue construido por la constructora Dragados y Construcciones y costó 1.000 millones de pesetas. Sin embargo, en cuestión de puentes o pasos elevados sobre ríos o barrancos la historia nos ilustra a los alcoyanos lo suficiente como para poder establecer comparaciones respecto de todas y cada una de estas grandes obras de ingeniería, desde su construcción hasta nuestros días.

En los tres últimos siglos en nuestro pueblo se han levantado siete grandes puentes, a saber: Reina Cristina o Cervantes (1838), San Roque (1862), Benisaidó o Petxina (1863), Viaducto (1901 y ampliado en 1985), Sant Jordi o Pont Nou (1928), Fernando Reig (1987) y el Francisco Aura ya en el siglo XXI. Pues bien, ninguno tuvo que ser cerrado al tráfico por graves reparaciones y eso que algunos, como el del Cervantes, pronto cumplirá dos siglos de servicio.

Durante los meses que el Fernando Reig va a estar cerrado los miles y miles de alcoyanos que necesitan de esta importante vía de salida o entrada a la ciudad se van -nos vamos- a chupar los dedos dando la vuelta por la Beniata que, además, lleva cerrada al tráfico una parte de la calle, por precaución ante posibles derrumbamientos, desde hace mucho tiempo. Y aquellos forasteros que todavía siguen utilizando la nacional 340 para cruzar nuestra ciudad van a saber las dificultades que encontrarán para salir hacia Alicante. Enseguida nos daremos cuenta de la importancia de un puente que facilitó la reordenación del tráfico interior de la ciudad. Si el Fernando Reig desaparece, el tráfico en Alcoy será un caos.