Actualizado:
10 diciembre 2016
21:04
Rafa Miró

Esperando las inversiones

| 06-06-2016 | facebook twitter

Con el pleno del mes de mayo se cumple 4+1 de gobierno socialista en minoría, con Antonio Francés como alcalde. Y después de cinco años Alcoy sigue sin levantar cabeza.

El pleno comienza con asuntos económicos, que reflejan, una vez más, la improvisación a la que nos tiene acostumbrados este gobierno. Varios reconocimientos de créditos de años anteriores, modificaciones presupuestarias y la adjudicación de un préstamo, demuestran que el Partido Popular acertó votando en contra a un presupuesto ficticio, y que está necesitando de continuos retoques para su ejecución.

A ver si con todos los retoques del presupuesto y el préstamo, en el que como tema estrella figura la rotonda Oliver-Collao, por fin vemos alguna inversión en nuestra ciudad.

Aprovecho la oportunidad para felicitar al colegio San Roque (por cierto, uno de los centros concertados que tenemos la suerte de tener en nuestra ciudad), por el proyecto educativo “Fèlix ens ensenya” que pudieron exponer en el salón plenario. Enhorabuena al los alumnos y docentes que hacen posible este tipo de proyectos.

A continuación se pasó a la lectura de tres declaraciones institucionales sobre los desahucios y las hipotecas, la lengua de signos o la LGTBfobia. Una muestra de que la oposición no tiene reparos en ponerse de acuerdo con el gobierno para impulsar asuntos importantes.

Se debatieron dos mociones, una presentada por el Partido Popular, en defensa de la educación concertada y otra presentada por Guanyar Alcoi, contra la presencia institucional en actos religiosos. Parece que el Partido Popular busca la libertad de elección y Guanyar Alcoi la quiere prohibir.

Respecto al asunto de la educación concertada, algo se avanzó. El Partido Popular solicitaba básicamente el reconocimiento de una educación pública y concertada al mismo nivel, en la que las familias eligiesen el mejor centro para sus hijos y no que fuesen los políticos los que lo hicieran. Solicitamos que el Ayuntamiento de Alcoy pidiera a la Generalitat la aceptación de las alegaciones presentadas y que se devolvieran a las Esclavas y El Salvador las aulas que les habían quitado.

Es obvio que detrás de estos centros pueden venir todos los demás como: Salesianos, Santa Ana, Arnauda, San Roque, La Salle, etc. Porque todo este desaguisado que están creando, solo persigue un objetivo ideológico del gobierno de la Generalitat: Acabar progresivamente con la educación concertada en beneficio de una educación pública, laica y en valencià.

Pues bien, Compromís y Guanyar, faltos de argumentos, se dedicaron a atacar al PP y hablar de todo menos de Alcoy, hasta el punto de que Guanyar acusó a las miles de personas que se han manifestado en contra de esta decisión de estar apadrinados por el PP, lo que supone una enorme falta de respeto hacia todas esas familias entre las que se encontraban personas de muy diferente ideología. Para la izquierda, cuando las movilizaciones son favorables hablan de libertad de expresión, pero cuando son contrarias las consideran adoctrinamiento.

Pero como ya adelantaba, algo se avanzó. El Psoe en boca de su concejal de educación, reconoció que no le gustaba como había hecho las cosas la Generalitat en el caso de Alcoy. La verdad es que el concejal tenía muy complicado defender el ataque a la educación concertada de su partido en Valencia, más si tenemos en cuenta que es un buen conocedor de la gran labor que realizan en nuestra ciudad los colegios concertados.

Pero bueno, nuestro gozo en un pozo. La moción fue desestimada con los votos favorables de PP y Ciudadanos, y en contra de Psoe, Compromís y Guanyar Alcoi. Aunque en el apartado de ruegos y preguntas el PP volvió a tender la mano y dejó la puerta abierta a seguir trabajando juntos por revertir la situación generada.

La moción de Guanyar Alcoi pretendía que los actos religiosos de nuestra ciudad (actos en honor a San Jorge, San Mauro, Virgen de los Lirios, Jesuset del Miracle, Semana Santa, etc.) no contaran con representación municipal. Y claro, ante semejante desfachatez, se quedaron solos. Tan sólo Compromís se abstuvo con un claro intento de “sí pero no”, para contentar a alguno de sus votantes.

Por último, se presentaron cinco ruegos: Uno de Compromís para dejar de utilizar el glifosat como herbicida, dos de Ciudadanos, uno para ubicar el cuartel de la Guardia Civil en la zona de la Colonia de Aviación y otro para solicitar la apertura de sendas cafeterías en los museos Explora y Muboma, y otros dos del Partido Popular, uno para eliminar la propaganda electoral en las próximas elecciones y otro para solicitar a la Diputación de Alicante, las obras que habían quedado fuera de los presupuestos participativos, como: la rehabilitación del barrio Dels Clots, aceras de Batoy, zonas infantiles del Camí o la calle Carmen Vidal, sustituir los plataneros de la Avda Juan Gil Albert o la urbanización de la calle Fernando el Católico.