Actualizado:
07 diciembre 2016
12:30
Dany Vilaplana

Mudar de piel

| 05-10-2016 | facebook twitter

No hubo el esperado choque de estilos en la Ciudad Deportiva Antonio Puchades. El Valencia Mestalla de esta temporada ha decidido aplicarse el cuento cansado de sufrir tantos sinsabores en las dos últimas campañas y sacarle así más rendimiento al enorme caudal de calidad de su plantilla con un fútbol menos vistoso pero más práctico por decirlo de alguna manera, que al menos le está dando más alegrías de cara a la tabla. De hecho, el punto sumado contra el Alcoyano le ha dado el liderato cuando hace justo un año, a esta misma altura de la competición, el empate que arañó de la Ciudad Deportiva Dani Jarque ante el Espanyol B solo le dio para acabar la jornada 13º con 7 puntos cuando ahora suma 15.

Esa mudanza de piel llevó a que el sábado se terminara viendo en la segunda parte el típico partido en el que más vale sumar un punto a quedarse sin nada y con cara de tonto. Algo que tienen muy claro los equipos de Toni Seligrat. Su empeño durante el verano en armar su propia guardia pretoriana con jugadores de mucha experiencia en esta categoría es precisamente para hacer frente a partidos como los del sábado. Alegrías las justas. Hasta tres cuartos de campo, el rival puede tomarse alguna licencia. A partir de ahí, ni agua. Con el riesgo de que en cualquier contra o balón parado te puede clavar un puñal muy afilado. El sábado debutó López Silva. Estuvo algo más de veinte minutos sobre el campo. En los pocos balones que tocó fue una gozada verle la personalidad que transmite para hacer lo que más conviene en ese momento. Si el andaluz se implica y demuestra todo lo que tiene, puede ser un futbolista muy importante que puede darle mucho a este Alcoyano.

Quien empieza a preocupar es David Torres. El de Petrer fue el fichaje estrella durante el verano. Se le contrató por dos años y su fútbol hasta la fecha está a años luz de aquel delantero que era un dolor de cabeza para las zagas rivales. Está claro que la edad no perdona, que físicamente los años pueden pesar, pero lo que se pierde por un lado se gana en otros aspectos y su ascendencia en este equipo aún está por llegar.