Actualizado:
05 diciembre 2016
13:46
Dany Vilaplana

Reacción

| 09-11-2016 | facebook twitter

Nos tenía tan bien acostumbrado este Alcoyano que la derrota de la semana anterior en la Feixa Llarga nos dejó con cierto poso de desamparo con el equipo en una situación tan excepcional como novedosa. Por no haber, no habían ni precedentes en Segunda B.

Ningún equipo hasta ahora había conseguido mantenerse las diez primeras jornadas de liga sin conocer la derrota. En ese escenario cabía dos opciones: que el equipo diera un golpe sobre la mesa y demostrara que la derrota en casa de L’Hospitalet fuera un accidente, producto de una mala tarde, o por el contrario que le entraran las dudas y le flojearan las piernas. La respuesta no ha podido ser más contundente.

El partido del miércoles contra el Prat quedará como uno de los grandes momentos de la temporada, tanto por la forma de ganar un partido que se puso muy cuesta arriba frente a un rival que vendió cara su derrota como por lo que significaba volver a ganar tras una derrota.

La ‘delicatessen’ llegó el sábado. Durante una hora, la primera de partido, el Alcoyano supo cocinar a fuego lento un menú de 5 Estrellas Michelín con un magnífico primer plato y segundo para enmarcar, con Gato por segundo partido consecutivo en plan estelar. Y eso que a punto estuvo de indigestársele la cena con el penalti fallado por Jony Ñíguez. El ilicitano es el ‘Master-Chef’ de este Alcoyano. En la Feixa Llarga se le echó mucho en falta. El domingo llega el Ebro al Collao con el Deportivo a cinco puntos del tercero. No es la única buena noticia.

Dos jugadores de los que hasta ahora sabíamos poco y de los que se espera mucho por ser futbolistas con experiencia en superior categoría, se ha dejado ver estos días. López Silva abrió la cuenta el miércoles contra el Prat con un golazo y Mariano Sanz fue providencial el sábado ante el Español B. Entró a falta de media hora y revolucionó el ataque blanquiazul.

Por cierto, el tiempo empieza a dar la razón al de Benidorm que el verano pasado apostó fuerte por venir al Alcoyano pese a la opinión contraria de su entorno que le aconsejaba fichar por el Murcia que encima le daba más dinero.