Actualizado:
03 diciembre 2016
01:00
LUIS PEIDRO

Todo está resuelto

| 09-03-2016 | facebook twitter

Viven días de felicidad los que se creen el ombligo de este país. La esperpéntica situación que vive España les parece apasionante, histórica. No se enteran. El que debería de haber hecho algo no quiso o no se atrevió, el que dio el paso en realidad no ha hecho nada aunque crea lo contrario y los que ni una cosa ni la otra están encantados con la situación. Ellos sabrán por qué. Vamos que nos quedan, mínimo, un par de meses de aguantar la murga y, si ningún iluminado lo remedia, iremos a unas elecciones que anuncian para el 26 de junio, que es precisamente cuando se celebra el Día Internacional de las Víctimas de la Tortura. Justo esa a la que nos están sometiendo los mismos que llevan jugando a no sé muy bien qué. No es exclusiva, sin embargo, de los políticos nacionales. Aquí, en los parques naturales, llevamos más de un año sin directores, coordinadores, dinamizadores, o cómo les quieran llamar.

Y claro, hace más de un año que no se han convocado los consejos rectores de Font Roja y Mariola. Ni se ha presentado la memoria de gestión, ni los presupuestos ni nada de nada. Lo han denunciado esos cuatro amigos que son los de La Carrasca, pero que acostumbran a tener más razón que un santo. Pero claro, esto ahora no es importante.

Tampoco lo es, ahora, que los juzgados se trasladen al edificio de la Mare de Déu sin que se hayan concretado las condiciones del convenio con la administración autonómica, que se muda mientras se resuelven con toda la pachorra del mundo los pormenores de la operación, incluida la permuta de terrenos con la que se quiere cerrar el acuerdo. El apaño es de lo más cochambroso, pero es lo que hay.

Y es que da la sensación de que ahora lo que realmente se lleva es no resolver los problemas, vivir en un limbo. El servicio de recogida de la basura no sé si se encuentra en esa situación o dónde está, pero el contrato con la empresa que presta el servicio lleva tanto tiempo caducado que habría dado tiempo de firmar uno nuevo y que volviese a caducar. Contrastan tonterías como estas, con problemas que se resuelven de un plumazo, como el de los semáforos paritarios. Con ello, claro, queda resuelta la desigualdad entre sexos. ¿O no?