Actualizado:
03 diciembre 2016
13:13
LUIS PEIDRO

Tot festa

| 27-10-2016 | facebook twitter

A seis meses de lo ‘més gran’, el lunes a más de uno y más de dos le costó centrarse. Alcoy va embalado camino de la trilogía tras la presentación de cargos y el festín gastronómico de la Glorieta del pasado sábado, con triunfo para la ‘Llaganya’ en el concurso de Olleta, preámbulo del despiporre final por las calles del Centro a costa de la multitudinaria entradeta del Mig Any.

Y si de fiestas hablamos, en Cocentaina huele ya a los quesos del ‘Hombre del bigote’, a los turrones de los artesanos de Xixona, al gasoleo de los tractores, y el incienso de los puestos de artesanos. Y a carne asada. A eso y a todos los aromas que desprende la Fira de Tots Sants, tan propios y característicos de este evento que nos llega con el otoño recién estrenado y que es cita obligada para los vecinos de estas comarcas y los muchos que vienen desde puntos más lejanos para ir haciendo boca de otras celebraciones que, casi sin quererlo, nos conducen a nuestro singular Nadal.

Pero si la trilogía está ya a mitad de camino, lo del homenaje a Camilo Sesto se nos viene encima, con medalla de Oro y título de Hijo Predilecto incluido. Que cuando nos ponemos nos ponemos. La Primitiva, han anunciado, interpretará sus obras y en la Bandeja se instalará una pantalla gigante para que puedan disfrutar de ello todos y cada uno de sus fans. Que andan como flotando, como en una nube, desde el día en que Camilo les abrió las puertas de su casa y Alcoy se acordó de que tenía una deuda pendiente con su vecino, su artista más internacional.

La Generalitat también tenía una deuda con nuestra trilogía y era equiparar la fiestas de moros y cristianos con las Fallas, las Hogueras de San Juan y las Gayatas de Castellón. Lo ha conseguido la iniciativa del diputado Fernando Pastor y los votos en Les Corts del PP, Podemos y Ciudadanos. Extraña coalición, pero bienvenida sea para una subvención de 30.000 euros que no es que sea una millonada, pero que, cuanto menos, sitúa económicamente nuestras fiestas donde debe estar.

La Fira de Tots Sants, ninguneada largo tiempo por el Consell, bien podría estar ahí. A la espera de que ocurra, Cocentaina puede presumir de Pepa Prats como la primera presidenta de la UNDEF. Que tampoco está mal.