Actualizado:
03 diciembre 2016
13:13
Rafael Gisbert Sanjuán

Una de bomberos

| 28-09-2016 | facebook twitter

Al hilo de algunos artículos sobre los bomberos y noticias sobre nuestras reivindicaciones publicadas últimamente en la prensa local y provincial, y estando tan recientes los incendios del verano que se acaba, me he decidido a escribir estas líneas para que, usted que las está leyendo, sea consciente de la realidad diaria y cotidiana de un parque de bomberos cualquiera de la provincia de Alicante, pues mucho me temo que esos artículos y noticias generalizan mucho pero realmente usted no llega a comprender como nos afecta en el día a día, ni mucho menos como le afecta o puede afectarle a usted y los suyos.

Una de nuestras eternas reivindicaciones es la falta de personal que sin lugar a dudas es la más importante y es el tema que voy a tratar. Para que se haga una idea, un incendio forestal necesita agua y bomberos en los primeros 10-15 minutos... y el agua la llevamos los bomberos. Si no hay bomberos no llega el agua, pero además, una vez en el siniestro hay que hacer tendidos de mangueras que en ocasiones pueden llegar a ser de 1 kilómetro o incluso más. Por otra parte un coche o un piso, si se dan las condiciones adecuadas, en apenas 5 minutos pueden volatilizarse.

Pero vamos a centrarnos en los incendios forestales que los tenemos fresquitos (vaya oximorón, “incendios fresquitos”).

Tiene que saber que los “MÍNIMOS” establecidos por la gerencia son 7 bomberos por turno y día (trabajamos 24 horas), y por ejemplo en Alcoy donde estoy asignado, somos 5 turnos, 3 de ellos con 9 efectivos diarios y los otros 2 con 10 . Pero debido a las vacaciones, habiendo como mínimo 1 por turno siendo a veces 2 los que coincidimos de vacaciones en un mismo turno en cualquier época del año incluido el verano, a los permisos por asuntos propios y a las bajas por accidente o enfermedad que suelen ser bastantes debido a la edad tan avanzada de la plantilla con una media de edad que ronda los 50 años y a que nuestro trabajo requiere que estemos al 100% de nuestras facultades físicas sino al 200% para trabajar por dos, el ser 7 diariamente no es una circunstancia que se dé esporádicamente, sino todo lo contrario.

De esos 7 bomberos, 1 es telefonista y no sale del parque, 2 son conductores y no se pueden mover del vehículo para que no falte NUNCA agua en punta de lanza, 1 es sargento cuya función es organizar al personal y a los vehículos situándolos en una óptima posición y manteniéndose en el PMA (Puesto de Mando Avanzado) controlando la evolución del incendio, 1 es cabo que actúa como comodín, con lo que nos quedan 2 bomberitos que tienen que hacer frente en primera instancia a lo que sea. Imagínese un incendio como los recientes de Benasau o de Jávea, en el que los tendidos de mangueras han sido brutales.

En cualquier incendio forestal se necesitan un mínimo de dos tendidos de mangueras para atacar cada uno de los dos flancos que se forman SIEMPRE (si atacamos sólo un flanco el fuego se nos va por el otro y es trabajo inútil), y para cada línea necesitamos un mínimo de 2 bomberos que son los que tenemos.

Mientras uno extingue el otro suministra mangueras y tira de ellas  sierra arriba pudiendo atacar solamente un flanco, o lo que es lo mismo, quedando un flanco desatendido. Si la línea es corta vale, pero si por ejemplo es de 300, 400 ó 500 metros, cosa bastante habitual, con dos es imposible. El cabo suele unirse a este menester. Si hubiera tan sólo un bombero más, éste con el cabo harían un segundo tendido ganando en eficacia y en seguridad... pero no hay forma de hacer entender esto a nuestros técnicos.

Y, ¿cuál es el protocolo cuando sucede algo así?. Pues que el telefonista, que se queda sólo en el parque, además de estar pendiente de las comunicaciones en el siniestro y de las llamadas de la prensa que, haciendo su trabajo, no paran de telefonear para recabar información, tiene que empezar a hacer llamadas a todos los compañeros fuera de servicio para que acudan, de una parte a reforzar el servicio en el incendio, y de otra a reforzar el mismo parque para poder atender otro siniestro si lo hubiera, bien sea otro incendio forestal, de fábrica, de piso o de coche, bien un accidente de tráfico, una apertura de vivienda, etc.etc...

Esos compañeros que están fuera de servicio no siempre pueden dejar sus quehaceres para acudir al parque, y si lo hacen, por mucho que corran 15 - 20 minutos no se los quita nadie... y del parque, después de equiparse convenientemente, acuden al siniestro necesitando otros 15 - 20 - 30 minutos dependiendo de la lejanía del lugar...con lo que, si tenía que pasar algo grave, cuando llegan ya ha pasado.

Recientemente en el incendio de Lorcha a la 1 de la madrugada, después de más de 40 llamadas sólo pudieron venir 4 al parque, pues la mayoría estaban durmiendo y con los móviles desconectados. Menos mal que ese incendio no fue gran cosa y a las 3 horas estaban de regreso y no hubo que atender durante ese tiempo ninguna otra incidencia. Algunos con los que me pude comunicar estaban de “fiesta” al ser sábado y, evidentemente, ni pueden ni deben venir si no están en plenas condiciones, pues literalmente, en algunas ocasiones nos jugamos el pellejo propio, el del compañero... o el suyo si es usted el que corre peligro.

Así es que si alguna vez nos necesita, rece para que no estemos “ocupados” en cualquier otro berenjenal pues tendrá que coger número y esperar su turno. Esta es nuestra realidad... y la suya.

*Rafael Gisbert Sanjuán es bombero con 24 años de servicio y 59 de edad. Miembro de la coordinadora Guanyar Alcoi.