Actualizado:
24 septiembre 2017
18:12
Xesca Lloria

Alcoi despús-demà

| 15-03-2017 | facebook twitter

El Ayuntamiento de Alcoy ha anunciado como uno de los proyectos más importantes para el futuro de la ciudad lo que ha venido a denominar ‘Alcoi demà’, que marca estrategias para que la ciudad afronte nuevos retos.

Sonar, lo que se dice sonar, pues no suena mal, y es posible que hasta te ilusiones pensando en que después de años secos se asoma lo que puede suponer el tener un proyecto de ciudad.

Ahora, que si te paras a pensar un poco, lo que tiene alguna que otra laguna es el título: ‘Alcoi demà’. ¿Demà?... Al ritmo que vamos en esta ciudad casi hubiese sido mejor un ‘Alcoi despús-demà’, porque al ‘demà’ no llegamos fijo.

Y si no, a las pruebas me remito. ¿El Plan General de Ordenación Urbana? ¡Bueno!. El actual es de 1989 y cuando se aprobó ya se dijo que sería necesario revisarlo a corto plazo. Estamos en 2017 y sigue vigente ese mismo plan, sin que sea una cosa prevista para mañana el aprobar un nuevo documento urbanístico que todos consideran básico para el futuro de la ciudad. Han pasado varios gobiernos, de diferente signo, y sin nuevo plan estamos.

Y basta dar un paseo por la ciudad o repasar la hemeroteca para ver que eso del ‘demà’ se nos complica y se nos suelen eternizar los temas sin solución. Y si no, ahí están las viviendas de la Plaça Les Xiques, que llevan treinta años y aún no están legalizadas, como sigue sin legalizarse La Rosaleda, inmersa en proyectos y más proyectos y sentencias y más sentencias, arrastrando problemas y rechazo desde el año 2001. La lista de temas que se enquistan es infinita. De la mejora de Entenza a qué hacemos con los chalets de la Font Roja, solo por citar unos pocos ejemplos. Se dan pasitos, crees ver la luz, y de nuevo se corta el suministro, sin que aclares quién tiene la culpa de todo esto.

Pero bueno, abramos una puerta a la esperanza, pues hemos visto, después de más de una década, el traslado de los Juzgados a la Mare de Déu. Eso sí, gracias a una operación ruinosa para el Ayuntamiento, que no solo ha pagado la rehabilitación del edificio sin tener competencias, sino también el microbús que llega allí. Veremos si recuperamos algo, ¡aunque sea ‘despús-demà’!.

El nostre ciutat