Actualizado:
18 diciembre 2017
19:10
Dany Vilaplana

Andrés Hernández

| 22-02-2017 | facebook twitter

Si deportivamente las cosas en el Enrile van sobre ruedas, con el equipo en posiciones europeas y la salvación casi en el bolsillo, a nivel institucional lleva camino de recibir dos golpes demasiados duros en muy poco tiempo que amenazan el futuro de la entidad, al menos en los términos actuales. Uno, ya no tiene vuelta atrás, que fue el fallecimiento de Lionel Grau, muy sentido en la sociedad alcoyana, pero de manera especial en el Patín Alcodiam, del que era su mayor mecenas y un gran apasionado. El segundo, está por venir, pero ya se ha dejado sentir. Es la voluntad de Andrés Hernández a no presentarse a la reelección.

La noticia ha tenido un gran impacto como era de esperar por la dimensión y el carisma de la figura del actual presidente azulgrana. Son ocho años al frente de la entidad, de los que seis fueron con el equipo en la considerada mejor liga del mundo. Estando en Primera División, se consiguió el único título nacional que figura en las vitrinas de la entidad: la Copa del Príncipe. Bajo su mandato, el equipo se ha clasificado para la Copa del Rey y también para Europa, donde llegó a disputar una Final Four de la Copa CERS en Italia.

Por aquí han pasado jugadores como Toni Pérez que luego fueron internacionales absolutos. En su actual plantilla está Guiri, que está llamado a ser el portero del equipo nacional del futuro. Cada dos semanas resulta una gozada para los sentidos ver sobre el parquet del pabellón B del Francisco Laporta a jugadores del calibre de Ferran Formatjé y Pere Cañellas. Está David Gelmà, un delantero que apunta alto si sigue con su actual progresión, mientras que Sergi Punset está teniendo un bautismo dorado como entrenador de la OK Liga.

Con el adiós de Andrés Hernández se marcha un presidente de raza, único para los tiempos que corren capaz de poner al servicio del club su propio patrimonio, con un ojo clínico incuestionable a la hora de captar nuevos talentos y una percepción mercantil que le llevó a gestionar la entidad como si de su propia empresa se tratase. Su anuncio no es una buena noticia ni para el Patín Alcodiam ni para el deporte alcoyano.

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