Actualizado:
20 noviembre 2017
10:13
Dany Vilaplana

Con mucha miga

| 23-08-2017 | facebook twitter

El Deportivo ha comenzado la presente temporada como acabó la pasada: segundo en la tabla. Casualidad o no, lo cierto es que este Alcoyano de Toni Aparicio ha entrado con energía y pisando fuerte en el escenario de la nueva temporada.

Ganó y lo hizo con galones, sin arrugarse frente a un Llagostera que planteó un partido tremendamente físico, con mucha disputa y duelos individuales, pero le salió un rival que se hizo respetar e impuso su ley. Hacía tiempo que no se veía un Alcoyano con esa capacidad de respuesta, sin bajar la guardia y creciéndose en cada disputa por un balón. De algunos duelos saltaron chispas. Para el recuerdo quedará el cara a cara que mantuvieron Mariano y Lucas Viale. Cada mirada, cada gesto, cada pugna por el balón entre ellos era un verdadero espectáculo. Se atizaron y se dijeron de todo menos buenas palabras. Parecía fútbol de otra época. Por noventa minutos pareció resurgir la furia española, desterrada a mejor vida con la llegada del ticki-tacka.

Ganar como lo hizo el Alcoyano le da un doble valor a los tres puntos conseguidos el sábado. No sabemos lo que pasará en lo sucesivo, el domingo llega el Hércules, pero comenzar de la manera que lo hizo el Deportivo en Llagostera es para sentirse orgulloso y animado para lo que puede deparar esta temporada. El equipo aún está en construcción y le faltaban algunas piezas importantes. No estaban los lesionados Gato y Tomás Ruso, ni tampoco el costarricense Cubero y en los próximos días puede cerrarse la incorporación del camerunés Omgba.

Este Alcoyano tiene toda la pinta de que va a ser muy complicado hacerle un gol. Hacerse con un puesto de centro del campo hacia atrás será complicado porque hay dos jugadores por puesto de enormes garantías. Solo falta que el trío de ataque se muestre acertado ante el gol. Para empezar, Mariano ya se ha estrenado cuando el pasado curso solo fue capaz de hacer cuatro en toda la competición. El mejor año goleador de David Torres fue con Aparicio en el banquillo. Fue la temporada en la que ambos coincidieron en aquel Ontinyent que estuvo a punto de subir a Segunda. Ahora queda por ver cómo regresa Gato tras su lesión.

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