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22 octubre 2017
11:03
Xesca Lloria

Cuando el tren está en vía lenta

| 15-02-2017 | facebook twitter

Son ya 33 los años en que el tren de Alcoy vive pendiente de un hilo. Desde aquel lejano 1984, en que el Consejo de Ministros quiso cerrar la línea que nos une con Xàtiva y Valencia y se salvó en tiempo de descuento, los años han pasado pero la situación de esta línea no ha mejorado, salvo puntuales actuaciones como la nueva estación de Albaida –de la que los políticos hablan una y otra vez–, pues si ha habido algo más es propio del mantenimiento.

Cuando en 2009 se suscribió un convenio para modernizar la línea y hacerla competitiva, valorado en 65 millones de euros a pagar por las administraciones central y autonómica, ya hacía presagiar que la cosa iba para largo o, peor aún, que caería en el olvido. En un momento de crisis, y con prioridades como el AVE, no era difícil prever que ese ilusionante convenio iba a ocupar al fondo de un cajón, que pasarían los años y no dejaría de ser un trozo de papel con una declaración de intenciones, sin llegar a ver la luz la necesaria ejecución.

Con el paso del tiempo el tren Alcoy-Xàtiva-Valencia se ha convertido en arma arrojadiza de los políticos, año tras año aparece en el debate presupuestario del Gobierno central, actual titular de la línea, y del autonómico, se habla de enmiendas y de partidas que no superan los 100.000 euros y, al llegar el final de cada año, todo sigue igual o peor.

Por supuesto que quiero un tren de máximos, que se ajuste a las necesidades de los ciudadanos de estas comarcas y del siglo en que vivimos pero, ¿seguro que no se puede hacer nada para empezar a hacerlo más atractivo, a la espera de la inversión?.¿Es imposible aumentar el número de viajes? ¿Es imposible eliminar los transbordos en Xàtiva?. Pienso que si alguien en cuyas manos está la posibilidad de introducir mejoras en el servicio quisiera realmente impulsarlo, algo podría hacerse, a la espera de ese dinero necesario para hacer competitiva la línea.

Está en manos de los políticos trabajar para que estas comarcas no se queden sin un medio de transporte y vertebración como es el tren, pero también está en las nuestras exigir que siga prestando servicio y además mejorado. No podemos permitirnos perder nada más si realmente queremos un futuro.

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