Actualizado:
19 agosto 2017
20:18
Xesca Lloria

El Eliot Ness de las cacas

| 08-02-2017 | facebook twitter

¿Va a convertirse el concejal Jordi Martínez en el ‘Eliot Ness’ de las cacas de perro, apoyado por sus ‘Intocables’ de Guanyar Alcoi, Ciudadanos y Compromís que le apoyan en la lucha contra las heces a través del ADN? Pues no sé yo, y de entrada me parece una medida tan rimbombante como absurda e injusta. El PP no sale en esta película, de momento, pues se ha quedado en un sí pero no, al abstenerse a obligar ahora a que los dueños de perros censados tengan que pagar el análisis genético de sus mascotas para saber cómo es su caca y si coincide con alguna de las que no se recogen.

Tomar medidas es necesario, porque a nadie se le escapa que son muchos los propietarios que incumplen algo tan básico y cívico como es el recoger los excrementos de sus perros de las calles y espacios públicos, pero ¿es éste el camino?, ¿va a servir de algo?, ¿no hay medidas más fáciles, rápidas y prácticas para que los ciudadanos incívicos cumplan con sus obligaciones?.

En Alcoy hay unos 4.200 perros censados cuyos propietarios tendrán que pagar el análisis de ADN que pasará a forma parte de una base de datos municipal. Unos propietarios que, seguro que en su gran mayoría, cumplen con sus obligaciones y tendrán que cumplir con ésta. Pero... ¿y los perros que no están censados? Los hay, y no pocos, de unos dueños que ni se han tomado la molestia de darlos de alta en un registro gratuito y que, de no recoger sus cacas, no podrán ser cotejadas, pues no se tendrá constancia oficial de ellos.

Los políticos ya tienen medios a su alcance para luchar contra las heces perrunas, y no hacen uso de ellos. Controlar y multar a quien lleva el perro suelto, no tiene chip o no está censado es sencillo y disuasorio de otras conductas incívicas, pero no se hace. ¿No se molestan en controlar si un perro lleva chip y se van a agachar a recoger heces de perro para analizarlas al más puro estilo CSI?. Sinceramente... Ojalá esté equivocada, pero solo puedo pensar que esto del ADN va camino de convertir a nuestros políticos, una vez más, en ‘tocables’.

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