Actualizado:
17 agosto 2017
18:50

El peligro viene por alto

La baja de Tomás Ruso crea un auténtico dilema en las filas blanquiazules ante la gran altura del ataque albinegro
Deportes | 28-05-2017 | facebook yahoo twitter

Esta tarde (20 horas) los sentimientos estarán a flor de piel. Desde aquel partido de ida contra el Lugo en la final del play-off de 2011 que el Collao no vivía un partido con tanto ingrediente para elaborar un plato de cinco estrellas. Incluso las gradas presentarán un mejor aspecto que en aquella ocasión porque se espera llegar al lleno como hacía tiempo que no se veía en el viejo feudo alcoyanista.

La semana no comenzó con buenos augurios para los blanquiazules. Los peores pronósticos se confirmaban y Tomás Ruso se pierde lo que resta de play-off. No solo eso, el de Santa Pola estará de baja los próximos cinco meses por una rotura en el tendón y bíceps femoral que le obligará a pasar por el quirófano. El otro jugador del Alcoyano que se retiró lesionado en Cartagonova, López Silva, estará disponible al sufrir una leve torcedura de rodilla.

La lesión del central (1,88 de altura) representa un enorme contratiempo. “Es un duro golpe para la plantilla. Tenemos un motivo más para unir fuerzas, pasar la eliminatoria y dedicársela”, explicaba esta semana Jony Ñíguez. No solo está el aspecto emocional, también el deportivo. El Cartagena tiene verdaderas torres para hacer mucho daño a balón parado. Con la duda de si Mario Fuentes (1,89) reaparece tras su lesión de larga duración, Seligrat tendrá que elegir entre el corpulento Fran Miranda (1,89) o el liviano Barreda (1,77) como pareja de Pau Bosch (1,78) para contrarrestar el volúmen de centímetros que hay en las filas albinegras: Sergio JIménez (1,89), Arturo (1,88), German (1,86), Gonzalo (1,85) y Michel Zabaco (1,84). En Cartagonova la pareja Pau Bosch-Fran Miranda cometió algunos errores de bulto que le pudieron costar caro al Deportivo. Arturo, la principal amenaza albinegra, se movió como pez en el agua y el 9 del Cartagena firmó su mejor actuación en muchos meses.

La otra alternativa que tiene Seligrat es situar al robusto Barreda junto a Pau Bosch y que Álvaro García pase al costado derecho de la zaga. Toni Seligrat se ha llevado estos dos últimos días a la plantilla blanquiazul a unas instalaciones de la costa con la doble intención de preservar el Collao y poder entrenar alejado de curiosos.

El técnico blanquiazul ha dejado claro que no hará experimentos como hizo Monteagudo en Cartagonova, que quiso sorprender con un 5-4-1. “Si lo haces bien tienes, muchas opciones de ganar, ya que no todos los rivales saben defenderlo. El Barça, cuando tuvo que meterle seis goles al PSG, también lo utilizó”, se ha defendido Arturo.

El nostre ciutat