Actualizado:
23 octubre 2017
16:30

El suplente se hizo titular

Miguel Bañuz ha desbancado de la titularidad a Marc Martínez
Deportes | 07-02-2017 | facebook yahoo twitter

Si alguien puede decir que el fútbol es una caja de sorpresas ese es Miguel Bañuz. Su prometedora carrera ha terminado por convertirse en una imprevisible montaña rusa que después de tres años de vertiginoso descenso ha iniciado una ilusionante ascensión que le ha llevado hasta la titularidad cuando se empezaba a especular con su salida en el mercado invernal.

Sus inicios le llevaron a asomarse con fuerza en el fútbol profesional. Tras iniciarse en el Torrellano, con 15 años fichó por el Elche donde enseguida destacó, hasta el punto de que en dos de las tres temporadas que vistió como franjiverde hizo la pretemporada con Bordalás y Claudio Barragán con el primer equipo siendo aún juvenil Sus actuaciones pronto llamaron la atención de los clubes grandes. Con 18 años ficha por el Barça, que desembolsa 100.000 euros por su incorporación. En su primer curso, a las órdenes de Óscar García Junyent disputa 36 partidos con el Juvenil A de División de Honor.

Llega el momento de su salto al filial de la mano de Eusebio Sacristán. En los dos años en el Barça B no logra tener continuidad. Le cierran el paso Masip y Oier Olazábal, dos porteros de mayor experiencia. “No tengo ningún reproche a mi etapa en el Barça, solo palabras de agradecimiento. Fue una experiencia increíble, aprendí mucho. Era la primera vez que salía de casa y verte en un club tan grande es algo que nunca olvidaré”.

Después de tres campañas, Miguel Bañuz se cierra su etapa azulgrana y emprende viaje hacia Villarreal. En el filial groget llega a disputar 25 partidos la primera temporada, algunos con el menisco de la rodilla roto. “Hubo un malentendido, el club quería una cosa y yo estaba dispuesto a operarme porque no podía seguir jugando con dolor. Pasaban los días, no mejoraba y veía que la rodilla seguía inestable. En vacaciones me dicen que quieren cambiar de política y fichan otro portero. Decido operarme y estoy sin equipo, hasta que en diciembre el Elche me abre las puertas para entrenar con ellos. Siempre estaré agradecido al club de mi ciudad. Se portaron muy bien conmigo. La pasada temporada me quedo sin jugar todo el año y este verano me llega la oferta para venirme al Alcoyano”.

En su estreno como blanquiazul en partido oficial, Miguel Bañuz recibe cuatro goles en Toledo y el Deportivo cae eliminado en la Copa a las primeras de cambio: “Fue un accidente como luego se ha visto. No salió nada bien en aquel partido y traté de no pegarle vueltas a aquello. Siempre he sido una persona tranquila, demasiado dicen quienes están a mi alrededor, pero hasta ahora esa forma de ser me ha beneficiado más que perjudicado”.

En diciembre pasado, con la apertura del mercado de invierno a la vuelta de la esquina, se llegó a especular con su marcha del Alcoyano. Miguel Bañuz asegura que siempre estuvo tranquilo cuando escuchó esos comentarios. “Nunca pensé en marcharme. Siempre he tenido mucha confianza en mí y me venía entrenando con buenas sensaciones. Un portero muchas veces debe tener ese punto de fortuna y desgraciadamente vino con la lesión de Marc Martínez. En todo momento me he visto arropado por mis compañeros y sintiéndome como uno más del equipo”.

Son ya tres partidos defendiendo la portería del Alcoyano. El pasado sábado en el Mini Estadi, volvió Marc Martínez tras su lesión, pero Miguel Bañuz fue el portero titular. “Ahora mismo no me planteo cuánto tiempo más voy a estar como titular. Además el míster no es alguien que regale minutos. Juega el que se lo gana y el que va a tope durante la semana. Me gustaría participar mucho de este año tan bonito e ilusionante para el club. Tenemos la posibilidad de hacer un gran año y el objetivo de todos nosotros es conseguir el ascenso a Segunda División”.

El Alcoyano tuvo la oportunidad la pasada jornada en casa del líder de dar un golpe sobre la mesa. El Barça B, con ese gol a dos minutos del final de Gumbau, logró escaparse vivo y mantener esos dos puntos de ventaja. “Al final del partido sí que es verdad que todos estábamos fastidiados. Fuimos muy superiores a ellos y merecimos el triunfo. Sin embargo, conforme ha ido pasando la semana, hemos visto que el punto conseguido tiene un valor enorme. Estamos a dos puntos y aún quedan 15 jornadas, son 45 por jugarse. Es un mundo y esto es una carrera de fondo. De nada hubiera valido ganar en el Mini Estadi si mañana no somos capaces de vencer al Sabadell en el Collao”.

Acostumbrado a grandes clubes como Elche, Barça o Villarreal, su paso por el Alcoyano está siendo una experiencia completamente distinta en su carrera profesional. “Me ha sorprendido la masa social del club y la familiaridad que existe, la manera de remar todos en la misma dirección. En el vestuario la calidad humana y profesional es increíble. Yo venía de vestuarios de filiales, donde quizás los egos están más altos y son más difíciles de controlar, pero aquí nadie dice una palabra más alta que otra. Además, tenemos un técnico cuya filosofía se basa en el esfuerzo y el trabajo y nosotros hemos sabido interpretar esa forma de pensar y trasladarlo al terreno de juego”.

Miguel Bañuz espera una segunda vuelta muy competida donde puede pasar cualquier cosa: “El grupo es complicado, hay una tremenda igualdad y muchas veces los pequeños detalles son los que deciden . Nosotros hemos de seguir fuertes en el Collao y fuera de casa jugar nuestras bazas, aprovechar que arriba tenemos gente rápida. Sabemos que nuestro potencial es grande. Ahora mismo seguimos pensando en acabar primeros, no obstante sabemos que no va a ser fácil y que todo puede cambiar”.

El nostre ciutat