Actualizado:
25 septiembre 2017
18:15
Dany Vilaplana

Fantasmas

| 22-03-2017 | facebook twitter

Por mucho que se empeñara Toni Seligrat tras el partido por justificar lo injustificable diciendo que L’Hospitalet era un rival en racha que llevaba cinco partidos sin perder, cuando en condiciones normales el Alcoyano debió ganar este partido con el freno de mano echado y ahorrándose el sofocón de la segunda parte, con el culo pegado en su área y dejando que los de arriba se pelearan a ver si al final terminaba sonando la flauta, como acabó ocurriendo con el gol de David Torres en el descuento para maquillar el pobre partido de los blanquiazules tras el descanso.

El miedo a una tercera jornada sin ganar sabiendo que el Barça B había derrotado 4-0 al Llagostera y que por detrás Valencia Mestalla y Badalona están al acecho, atenazó de tal forma al Deportivo que en la segunda parte fue un manojo de nervios que llevó a la afición a un sufrimiento innecesario que pudo tener otro final de haber otro rival enfrente. El gol de L’Hospitalet fue de una comicidad que sorprendió en un equipo que tiene uno de sus puntos fuertes su seriedad defensiva. No puede ser que un córner a favor acabe derivando en una contra visitante y posterior gol. Quedaban aún cinco minutos para el descanso pero ya no hubo ni rastro de ese Alcoyano atrevido y seguro de sí mismo de los primeros cuarenta minutos en los que jugando a medio gas fue capaz de meterle dos goles a L’Hospitalet y otros dos se escaparon por no dirigir bien el balón. Volvió a repetirse otra vez la historia de una semana antes en Lleida. En el Camp d’Esports fue un gol olímpico el que empañó el buen primer tiempo de los blanquiazules.

Sin duda, lo mejor del domingo fue el resultado. No fue lo único bueno, también la actuación de Jorge Hernández y su doblete. Se trata de un jugador que sin hacer ruido, se está ganando a pulso un sitio entre los elegidos. Pero sobre todo me quedo con el partido de Gato y David Torres. El equipo les necesita y el domingo dieron un paso al frente. Se estuvieron buscando todo el partido y recordaron la excelente sociedad que formaban cuando las cosas iban mejor para ambos. Gato apareció por todos los lados y estuvo muy activo, mientras que David Torres consiguió un gol de verdadero 9.

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