Actualizado:
17 febrero 2018
20:00
Dany Vilaplana

La confirmación

| 25-01-2018 | facebook twitter

Tiene un gran mérito lo que ha conseguido el Alcoyano en estas dos últimas salidas, pero mucho más la forma cómo ha logrado seis puntos que valen su peso en oro. Si la pasada semana después del derbi nos deshacíamos en elogios por la forma en la que los de Galiana ganaron en el Rico Pérez, dejando al Hércules sin balón, el partido del Nou Municipal de Cornellà este domingo fue un calco al de la pasada semana, con la valía de haberlo conseguido en un campo que es más un polideportivo que un estadio de fútbol con una superficie sintética al que su césped artificial le pesan no solo los partidos sino el mucho tiempo que ha transcurrido desde su colocación. El Alcoyano hizo un tremendo ejercicio de trabajo en equipo, primando la solidaridad, el orden táctico y el esfuerzo colectivo. Como sucediera en el Rico Pérez, la posesión volvió a caer del bando visitante, con lo que el balón siempre estuvo alejado de las inmediaciones del área blanquiazul. En la primera mitad ni la olió Miguel Bañuz, puesto que el Cornellà no llegó ni a disparar a portería, y en la segunda solo lo hicieron en dos ocasiones, en una a balón parado y en otra con los locales volcados, pero el Alcoyano ya había marcado, Lino tuvo un mano a mano increíble que Craviotto resolvió con su experiencia y en la primera parte, Mario Fuentes ya había cabeceado un balón que se fue por escasos centímetros por encima del travesaño. Galiana ha tardado casi cuatro meses en poner el reloj en hora pero parece que ha dado con la tecla. Después de dar la campanada en el derbi era importante saber lo que iba a suceder en un campo complicado con es el Nou Municipal de Cornellà. No solo repitió triiunfo sino que añadió nuevos registros a su juego. En el Rico Pérez fue todo más idílico, en parte por el escenario, pero el domingo el equipo demostró que también saben ganar en escenarios no tan lustrosos y donde se requiere quitarse la chaqueta para ponerse el mono de trabajo. La entrada de Mario Arques en el equipo se notó bastante. El último fichaje en el mercado invernal aportó salida del balón y criterio táctico. Otros dos datos interesantes que aportó el choque fue ver a Miguel Bañuz erigiéndose en el jugador del partido con su doble parada y lo bien que se desenvolvió Ribelles jugando toda la segunda parte como central tras quedarse en el descanso Mario Fuentes en vestuarios por unas molestias.

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