Actualizado:
16 diciembre 2017
19:56
Dany Vilaplana

Liderato

| 15-03-2017 | facebook twitter

Empieza a ser preocupante lo que le sucede al Deportivo cuando le ronda por la cabeza la palabra liderato. No es ya una cuestión de mal de altura, sino que es tal el ardor de estómago que le entra al equipo que habrá que empezar a borrar la susodicha palabreja del diccionario blanquiazul.

Cada vez que los de Toni Seligrat otean en el horizonte la posibilidad de subirse a la cima de la tabla y desbancar al Barça B del primer puesto, al equipo se le revuelve todo y le acaba sentando como un tiro el fin de semana. Es evidente que nadie gana con la gorra y menos aún en esta categoría. De hecho, el Lleida había logrado la victoria en sus últimos seis partidos como local y estaba siendo el mejor equipo de la segunda vuelta. Pero se esperaba algo más del Deportivo en el Camp d’Esports. Quedaba la posibilidad de quedarse en la orilla, pero muriendo con sus ideas y en Lleida no lo hizo. Fue un equipo irreconocible en la segunda parte, demasiado empalagoso y sin ningún colmillo. Lo exhibió en el último cuarto del primer tiempo, donde estuvo muy cerca de hacer el segundo gol e irse al descanso con ventaja en el marcador. Sin embargo, el gol olímpico de Javi López le desubicó y le sacó del partido.

Con la del sábado, el Alcoyano ya ha cubierto el cupo de derrotas. Lleva dos en nueve partidos de la segunda vuelta, las mismas que en toda la primera. Si el equipo se ha puesto el objetivo de mejorar los números de la primera, habrá de ponerse las pilas o las cuentas no le saldrán.

Los de Toni Seligrat se han dejado en el camino ya doce puntos de treinta posibles, demasiados. El míster dijo en la víspera de viajar a Lleida que era un lujo poder elegir a la hora de hacer una alineación. Son dos partidos consecutivos viendo a Álvaro García que no disputa un solo minuto y sorprende ver que Jose García ha desaparecido de la titularidad cuando estaba siendo uno de los jugadores más entonados de la plantilla, por no hablar del bajo momento de forma de David Torres, ahora mismo una sombra del que fue o los cuatro meses de silencio ante el gol que acumula Gato. Aún así, hay que quitarse el sombrero con este Alcoyano, tiene un enorme mérito lo que está consiguiendo, pero ojo que se avecinan curvas.

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