Actualizado:
17 diciembre 2017
20:02
Dany Vilaplana

Otra oportunidad perdida

| 29-11-2017 | facebook twitter

Pasan las jornadas y con ellas también las oportunidades. El Deportivo ahora mismo se comporta como un pasajero confundido sin saber qué línea de metro coger para llegar antes a su destino. El shock por la última derrota en casa contra el Peralada aún está muy presente en la cabeza y el ánimo de la plantilla. El equipo sigue sin encontrar respuestas a una temporada que se torció a las primeras de cambio y en la que se sigue dando tumbos pese a que individualmente se cuenta con más y mejores mimbres que la modélica pasada campaña. Entonces jugar en casa era el refugio ideal. Solo unos meses después, los partidos en el Collao son como ir al dentista y que te extraigan una muela sin anestesia. El vestuario no aceptó a Toni Aparicio, a quien vieron como un padre gruñón que siempre estaba regañando, y la llegada de Galiana pareció un alivio por su cercanía, pero este Deportivo cada vez convence menos y cabrea más a sus aficionados. El Alcoyano se presentaba como la oportunidad de su vida, pero por lo que se está viendo hasta el momento, es un traje que le está quedando grande si a lo que aspira este equipo es a jugar el play-off de ascenso. Si con Aparicio vimos a un Alcoyano que no se sabía por dónde cogerlo, con Galiana es más fuegos artificiales y ruido que otra cosa. Me gustaría equivocarme y lo celebraría. Otro cambio de entrenador sería un enorme fracaso no solo deportivo sino económico para unas arcas que se quedaron sin la inyección de la Copa y una campaña de socios que no ha cubierto las expectativas creadas. Los dos meses que vienen ahora son los más importantes de la temporada. Se van a jugar las últimas jornadas de la primera vuelta y las primeras de la segunda. De lo que sea capaz de conseguir ahora dependerá mucho el objetivo por el cual terminará peleando, si definitivamente se sube al carro del play-off, se queda en tierra de nadie viendo pasar las jornadas o debe luchar por la permanencia, aunque muy mal se debería de dar las cosas para verse ahí abajo.

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