Actualizado:
15 diciembre 2017
13:00
Mascotas | 13-07-2017 | facebook yahoo twitter

¿Por qué fracasan muchas de las adopciones?

Vanesa Carbonell, educadora/entrenadora canina de Diéresis Animal

Que son necesarias más adopciones es una realidad que todos conocemos; España es uno de los países de Europa con mayor número de abandono de perros y es nuestra obligación moral mejorar esta situación a través de diversas actividades, entre ellas, el fomento de la adopción, pero, como veremos a continuación, no de cualquier manera. Adoptar es un acto de responsabilidad, y se debería hacer con pleno conocimiento de las posibles consecuencias, sino podemos encontrarnos en una situación que no sabremos manejar. Muchas de las adopciones de perros fracasan, veamos cuáles son algunas de las razones principales:

1. Los responsables de dar en adopción a los animales no tienen formación en comportamiento animal

Éste es un gran problema, sobre todo en nuestro país. Las protectoras están llenas de voluntarios con muy buenas intenciones, y que, por lo general, conocen mucho a los perros del albergue, pero no tienen conocimientos en comportamiento animal, por lo que dan en adopción cualquier perro a cualquier persona, con las terribles consecuencias en la mayoría de casos. Como ya hemos comentado en artículos anteriores, no cualquier persona puede tener cualquier perro. Un perro no se comporta igual cuando está en un albergue que cuando está en una casa. Con conocimientos sobre comportamiento canino, un profesional puede realizar una serie de test para averiguar cuál es el carácter de ese perro, y lo más importante, el personal del albergue que trabaja de forma fija allí, y que por tanto, más oportunidad tiene de conocer la individualidad de cada perro sumando así más información sobre cómo es cada perro, debería ser un profesional.

Además, si el personal de los albergues fueran profesionales del comportamiento canino – como ocurre en muchas protectoras de Europa -, se podrían completar las adopciones con formaciones sobre educación, prevención de problemas, etc.

2. El personal del albergue “no dice toda la verdad” u oculta información sobre qué implica adoptar un perro cachorro, un adulto o un perro senior

Por supuesto, estamos generalizando, pero la realidad es que en la mayoría de casos es así. Ya hemos hablado en innumerables artículos sobre el período de imprinting, de socialización, la modificación de conductas basadas en el miedo… adoptar un perro adulto supone aceptar de antemano que quizá haya problemas que no podamos solucionar; la educación y el entrenamiento ayudan, pero no hacen magia. Un perro con una nula o deficiente socialización de cachorro, o con algún miedo adquirido puede suponer que no consigamos que se adapte correctamente a una vida urbana.

3. Porque el perro supone más esfuerzo del que se pensaba

Éste es uno de los argumentos que estoy cansada de escuchar, una de las situaciones más comunes que me encuentro con personas que me contactan porque han adoptado un perro es la siguiente. Adoptan al perro, dejan pasar el período de adaptación en el que los perros aún están un poco confusos y no suelen mostrarse tal cual son, por lo general están muy tranquilos y no muestran ninguna conducta que resulte problemática – quizá las únicas que se pueden ver en este período son las basadas en la huida por miedo -. Una vez pasado el primer mes de adaptación, cuando el perro comienza a mostrar comportamientos problemáticos la familia empieza a preocuparse, y con mucha suerte, nos contactan – con menos suerte, lo hacen unos meses más tarde -. Cuando conocemos a los perros, suelen ser perros con comportamientos reactivos o problemáticos muy arraigados, o por lo general, perros con una nula socialización con ambientes urbanos, personas, otros perros, la correa… por lo general, problemas con un pronóstico de recuperación incierto, y como mucho, con posibles resultados a largo plazo. Procedemos a formar a los propietarios sobre cómo comenzar la educación básica, cómo actuar en las situaciones problemáticas y cómo ir solucionando el problema… y la mayoría de veces la respuesta es: “yo no puedo adaptar mi vida a este perro, yo he adoptado para ayudar, y ahora tengo un problema más en mi vida”. Por suerte, con los años he ido aprendiendo a controlar mi expresión de ira cuando me dicen estas cosas, pero sigue frustrándome mucho. ¿Por qué nadie informa a los adoptantes sobre lo que supone adoptar un perro? La respuesta la volvemos a obtener regresando al punto primero: quienes regulan los albergues y dan a los animales en adopción no tienen formación en comportamiento animal.

4. Por no elegir al perro adecuado

Volviendo al tema que repetimos infinidad de veces, no cualquier persona puede tener cualquier perro. Un profesional puede realizar test de selección para poder ayudarte a elegir el perro que mejor se adapte a tu vida; pero sobre todo, quienes regulen y pasen la mayor parte del tiempo con esos animales deben ser profesionales del sector, porque al final, un test te dará unos datos en un determinado momento, pero otro detalle muy importante es conocer a cada perro de forma individual. Y no lo olvidemos, si ésto lo hacemos por los perros, debemos mirar por ellos, y un perro con cierta personalidad en una familia que no pueda cubrirle sus necesidades, será un perro infeliz y con una mala calidad de vida para siempre.

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