Actualizado:
25 junio 2017
17:38

Puente Fernando Reig: Amargo 30 cumpleaños

Está cerrado desde agosto a la espera de que se sustituyan 38 tirantes
Actualidad | 01-05-2017 | facebook yahoo twitter

El puente Fernando Reig cumplió el jueves 30 años de su inauguración, un acto que resultó multitudinario, con la asistencia de miles de alcoyanos. Tres décadas después ha vivido un aniversario amargo, pues el puente sigue cerrado, a la espera de una actuación de reparación de los tirantes que permita reabrirlo al tráfico, cerrado desde el pasado agosto de manera continuada.

Este emblemático puente es obra del ingeniero José Antonio Fernández Ordóñez, quien en el momento del estreno comentaba que “jamás había visto tanta gente en la inauguración de un puente. Este puente no lo ha inaugurado el ministro, sino el pueblo alcoyano con su masiva presencia”. El ministro al que se refería era el de Obras Públicas y Urbanismo, Javier Sáenz de Cosculluela, y respecto al nuevo puente apuntó que “entronca con la tradición de ingeniería de Alcoy y se incorpora a su patrimonio cultural”, según recogía el periódico Ciudad.

La inversión del Ministerio en el Fernando Reig fue de unos 1.000 millones de pesetas, y destacó por la novedad que representaba un puente que con sus tramos de acceso alcanza los 500 metros de longitud y sostenido mediante tirantes que parten de una pilastra central. Tal y como se recoge en el libro ‘Urbanismo y vivienda obrera en Alcoy. Siglos XIX y XX’, de Jorge Doménech Romá, el proyecto del puente Fernando Reig fue encargado por el Ayuntamiento –con alcaldía de José Sanus– a los ingenieros José Antonio Fernández Ordóñez, Julio Martínez Calzón, Manuel Burón Maestro y Ángel Ortiz Bonet en 1982. “El objetivo del puente era mejorar y diversificar las comunicaciones internas de la ciudad, así como simplificar y facilitar los accesos desde la carretera de Alicante, en la zona de la Beniata, con los barrios de Batoy y con la zona de Oliver y de Santa Rosa (segunda zona del ensanche)”.

Tal y como se apunta en el citado libro, se combinan tres tipos de hormigón: el pretensado, el postensado y el atirantado, y está construido fundamentalmente por tres elementos, como son la pilastra, el tablero y los tirantes. Se apunta el que se dotó al puente de un sistema de control de tensiones a través de sensores electrónicos situados en los principales puntos del puente, que controlaba, además de la tensión, la temperatura, las dilataciones, y datos estructurales, a la vez que poseía capacidad de corrección de dichos parámetros.

En ‘‘Urbanismo y vivienda obrera en Alcoy. Siglos XIX y XX’, de Jorge Doménech Romá, se indica que el puente Fernando Reig obtuvo el premio Construmat de 1986 de la Generalitat de Catalunya como mejor obra civil española durante el periodo 1985-1987, “el concepto y la técnica de “puente atirantado” representa la concepción de finales del siglo XX, completa una variada tipología de puentes según cada época y consagra a Alcoy como “ciudad de los puentes”.

La puesta en servicio de este puente permitió una “reordenación del tráfico de la carretera N-340 a través del casco urbano de Alcoy, desdoblando la circulación actual con las ventajas que ello supone para la fluidez del tráfico en la carretera nacional y en la propia población”, según recogía el periódico Ciudad en 1987.

Cerrado desde agosto El puente Fernando Reig, con el paso de los años, se ha convertido en una vía fundamental para el tráfico rodado. El pasado 28 de julio, inmerso en unas obras de mejora, los operarios oyeron un crujido y un temblor que les llevó a abandonar el puente a toda prisa, cerrándose al tráfico para evitar problemas. Se revisó y se reabrió el 2 de agosto, para volver a cerrarlo el 8 de agosto de manera continuada, tras un nuevo ruido.

No fue hasta mediados de enero de este año cuando el Ministerio de Fomento, titular de esta infraestructura, anunció que tenían que sustituirse todos los tirantes del puente, un total de 38, al detectar problemas e invertirá en la reparación y mejora unos diez millones de euros. Fomento fijó en 13 los meses de obra, desde que se ponga en marcha –algo que de momento no ha sucedido–, por lo que serán unos dos años los que permanezca cerrado. Fuentes del Ministerio de Fomento apuntaron ayer que se está ultimando el proceso de adjudicación, recogiendo documentación y perfilando la planificación de la obra que deberá realizar la adjudicataria.

El nostre ciutat