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21 octubre 2017
18:25
Mascotas | 31-01-2017 | facebook yahoo twitter

¿Qué hace a los perros tan especiales?

VANESA CARBONELL, educadora y entrenadora canina en Diéresis Animal.

Los perros son sin duda, la mascota estrella de nuestra sociedad. Podemos analizar esta afirmación desde un punto de vista científico hasta uno más emocional. Pero, ¿qué hace tan especiales a estos animales?

Desde un punto de vista científico, el perro –cuando ya comienza a separarse de su antecesor el lobo, sobretodo en cuanto a comportamiento–, supuso una herramienta fundamental en nuestra historia, y no somos conscientes de hasta dónde alcanza esa importancia. El perro tuvo un importantísimo papel en el desarrollo de la ganadería y la agricultura, permitió que aparecieran el resto de animales domesticados –la vaca, la oveja, el caballo, etc –. Nos ha acompañado en todos los momentos importantes de nuestra historia como seres humanos.

No se sabe a ciencia cierta cómo se produjo este acercamiento; se especula que pudo ser el lobo el que se acercó a los seres humanos en busca de restos de comida, y a cambio ofreció protección y ayuda en la caza; y otras teorías apuntan a que fue el hombre el que comenzó a criar cachorros de lobo en el seno de su familia para después ir forjando lo que a día de hoy conocemos como perros. Sea como fuere, hoy los científicos sí están de acuerdo en una cosa: la relación ser humano/perro es única en el reino animal.

Cuando estos acercamientos de lobos y humanos se fueron asentando, comenzamos a crear lo que a día de hoy conocemos como perros. ¿Qué característica fomentamos en los lobos para que hoy sean perros? O dicho de otra forma, ¿qué hace a los perros tan especiales?

La “selección artificial” que realizamos en esa época era de aquellos lobos más “pacíficos”, más adaptables con nuestro estilo de vida, que no dañaran al ganado, que fueran lo que a algunos les gusta decir “más sumisos”. También seleccionamos aquellos lobos que “nos comprendían mejor”, que eran buenos con nuestros hijos, y que en definitiva, convivían mejor con nosotros. Con el paso del tiempo, cada familia fue seleccionando mayormente aquel rasgo que más le interesaba, por ejemplo, aquellos que cumplían todas las características anteriores más los que eran muy rápidos –para dar caza a la presa que más abundaba en su zona, que eran por ejemplo liebres o conejos–, etc.

Pero lo que aquí nos interesa, es que el perro es tan especial para nosotros porque es el único animal que:

·Tiene un interés innato hacia los seres humanos

·Comprende a un nivel superior al resto de especies nuestras intenciones

·Interpreta a un nivel superior al resto de especies nuestros estados emocionales

·Tiene neonatismo, es decir, es como un lobo joven toda su vida

·En situaciones de estrés o de resolución de problemas, demanda más ayuda de su humano que cualquier otra especie

Es decir, son realmente animales únicos.

Muchos amantes de los gatos pensarán, ¡los gatos también son especiales! La realidad es que los gatos no se consideran a día de hoy especies domesticadas científicamente; ésto quiere decir que todavía no se han producido los cambios genéticos necesarios para que se consideren domésticos, por lo que no dejan de ser todavía animales semisalvajes, pero con un alto grado de socialización con personas. ¿Fuerte, verdad?

Si nos pasamos al lado emocional, basta con preguntarle a cualquier persona que comparta su vida con un perro; y mirad que digo “compartir su vida”, no “tener un perro”. Hay mucha diferencia entre quienes compartimos nuestra vida con nuestros perros y quienes simplemente tienen un perro.

Un perro aporta en nuestras vidas algo realmente único, es sinceramente difícil de describir, y comprendo que para aquellos que no disfrutan de la misma relación sea casi incomprensible. Yo personalmente tengo muchos amigos que no comprenden por qué mi dedicación a estos animales; ¡y en parte les entiendo! Si hace algunos años alguien me hubiera dicho que podría sentir a un animal como parte de mi familia hubiera pensado: “un poco exagerado…” Pero la realidad es que así es.

Uno de los canales de Youtube que más me gusta frecuentar, en el que realizan entrevistas a los mejores profesionales del comportamiento animal del mundo, siempre abren las entrevistas con la misma pregunta, antes de pasar a lo meramente científico: “¿Tienes perro? ¿Qué aportan los perros a tu vida?” Me parece sublime porque es una pregunta verdaderamente íntima que a su vez revela mucho sobre la forma de ser del entrevistado.

Siempre que veo alguno de estos vídeos me hago la misma pregunta a mi misma, y hoy he querido responder. ¿Qué aportan los perros a tu vida?

Los perros me han aportado –y siguen haciéndolo– cantidad de cosas. Creo que la más importante para mí es el “volver al momento presente”. Tenga el día que tenga, siempre dedico un rato al día a jugar con mis perros. Éste rato de “obligación” de juego es mi cable de unión a la tierra, porque como bien dice la ley de la atracción, todo lo que pienses o hagas –aunque sea forzado– te empuja a un estado anímico en esa dirección, por lo que, aunque tenga un día horrible, ahí están mis perros para obligarme a tener ese rato de diversión al día.

Esto va muy ligado con lo que me gusta verles disfrutar. Tener perros me hace ser una persona mucho más responsable, mucho más activa, quiero darles cantidad de experiencias nuevas, divertidas, positivas. Creo que, en estos días de nieve, todos los que compartimos vida con nuestros perros hemos pensado lo mismo: “quiero llevar a Toby a jugar en la nieve”. Y sobre todo con mis dos perras, que ya pasan los cinco años, noto una conexión muy fuerte, una verdadera sensación de “familia”, de que nos conocemos mucho internamente, que nos apoyamos, que todo lo que hacemos lo disfrutamos mucho más cuando estamos juntas. Creo que eso es el tan preciado vínculo que todos buscamos. Realmente, ya no imagino mi vida sin perros. ¿Y a ti, qué aporta tu perro en tu vida?

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