Actualizado:
21 abril 2018
22:45
Salomé Moltó

Reflexionando un poco

| 09-04-2018 | facebook twitter

Podemos pensar y con acierto, que la diversidad con la que está compuesta nuestra sociedad al día de hoy, nos enriquece. Los hay que piensan lo contrario, que precisamente esa diversidad nos lleva a un continuo enfrentamiento y algunos añaden también, que el enfrentarnos es una manera de no aburrirnos, como siempre, hay opiniones para todos los gustos.

Hablar de la filá o sea de las fiestas locales, que nos hace vivir unos pocos hermosos días, así como que nuestro equipo nos vaya dando pequeñas alegrías marcando goles, son hechos que distraen nuestra atención y de algún modo nos consuelan, pero evidentemente hay algo más, mucho más que surge con fuerza, lo hemos visto con la juventud inconformista, el movimiento feminista y hace poco la manifestación de los jubilados. ¿Qué pensar? ¿qué subyace una marea inconformista porque las cosas necesitan, no solo cambiar, sino innovarse? Por supuesto.

La gente ya no teme al presente, sino al futuro, porque para recoger mañana, hay que sembrar hoy. Las soluciones de los políticos no llegan más allá de desaciertos, fantasías y las más de las veces de estupideces como si las personas fueran ignorantes supinas, pues no, hay una marea de fondo que en cualquier momento puede estallar en las narices de todos estos señores que sólo se mueven por el interés o por el cargo político, donde su ego luzca esplendoroso.

Mucha estima me dan algunos políticos de izquierda (la que sea), a los que hacen creer que pueden arreglar muchas cosas, cuando en realidad, tienen el circulo de su actividad previamente limitado, cuando se dan cuenta, es tarde y desesperan en su impotencia.

Así que establecer diálogos, debates, coloquios sociales, científicos con que aprender, no solo, a cómo producir sino, también a cómo se distribuye tanto el trabajo como el beneficio, sería una manera de prepararnos a dar solución a lo que se avecina.

El proyecto social y económico que por supuesto no podrá nunca eludir la ecología, ya la tuvimos durante la guerra civil con las colectividades, hechos poco estudiados, pero que marcaron un hito en la historia de nuestros país, sobre todo, aquí en Alcoy.

El nostre ciutat