Actualitzat:
11 desembre 2018
12:54
Dany Vilaplana

Sin gol

| 11-09-2018 | facebook twitter

La principal certeza que deja el derbi es la falta de gol. Después de los tres contra el Barça B, la fuente blanquiazul se secó y ya son tres encuentro consecutivos –dos si dejamos de contar el amistoso frente al Valencia– sin marcar. Sería preocupante si los de Vicente Mir no generaran ocasiones y les costara pisar el área rival, pero este no es el caso. El domingo se tuvieron tres muy claras y cualquiera de ellas mereció subir al marcador, el problema estuvo en la hora de partido que el equipo tiró por la borda o en la que no supo meterle mano al Ontinyent, que en varias fases fue incluso mejor que el Deportivo. Los de Mullor no fueron el típico equipo que viene al Collao a colgarse del larguero y dejar pasar los minutos. El Ontinyent tenía perfectamente estudiado al Alcoyano y supo como mantenerle a raya todo el tiempo. Alguno incluso dirá que hubo de dar gracias por el empate porque tuvieron un par de contragolpes que si llegan a cuajar ahora estaríamos maldiciendo el resultado. Afortunadamente David Torres estuvo más pendiente de su pasado blanquiazul y de tapar alguna boca que de sacar ese 9 que era objeto de deseo para cualquier equipo con aspiraciones.El Deportivo solo funcionó cuando jugó en contra del reloj, porque el poco fútbol que se vio en el derbi lo puso el Ontinyent. Anulado De Lerma, el equipo no encontró el sitio en el campo. Arriba Óscar Díaz fue un naúfrago que se las tuvo que ingeniar para generar algo de peligro. Alberto Rubio en esa nueva función de enganche estuvo muy desconectado, lo mismo que Nieto, también desaparecido. Vicente Mir solo consiguió enganchar al equipo con las sustituciones. Bryan Reyna fue un espectáculo. El internacional sub’20 peruano puso patas arriba con su velocidad y desparpajo el derbi y su acción estrellando el balón en la cruceta a tres minutos del final, driblando en un palmo de terreno a su par, quedará en la memoria de más de un aficionado. Reapareció Omgba, una muy buena noticia para el equipo después de tantos meses en el dique seco, y debutó Vicente Perez, que estuvo discreto. Poco a poco, en cuentagotas, este Alcoyano está recuperando efectivos para la causa. El sábado toca el Villarreal B, otro filial tipo Barça B, un partido en el que los de Vicente Mir cautivaron con sus transiciones rápidas y su presión alta. Toca seguir.

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